'Malignant': James Wan en modo berserk | moderbord

'Malignant': James Wan en modo berserk

La nueva cinta de James Wan ha dividido a los fanáticos del género de terror.

Todos los años son buenos para el cine de terror. Y aunque algunos se quejan del estado actual del género, plagado de películas comerciales que buscan sorprender a los espectadores con sustos baratos antes que plantear una buena trama, con personajes memorables y situaciones verdaderamente terroríficas, la realidad es que la última década nos ha entregado filmes de gran calidad como Insidious, Sinister, It Follows, The Witch, Train to Busan, Babadook, Verónica, The Autopsy of Jane Doe, Get Out, Us, Hereditary, Mandy, In Fabric, Midsommar, Daniel Isn't Real, The Forest of Love, Haunt, entre muchos otros.

Por su parte, esta nueva década ha empezado fuerte con The Lodge, His House, Color out of Space, Censor, Saint Maud, Fear Street, The Green Knight, Don't Breathe 2, Candyman y la última película de James Wan: Malignant.

 

Es cierto que el director de Saw ha dividido al público con una propuesta tan bizarra y arriesgada —que recuerda más a esas películas amontonadas en un rincón mal iluminado de los casi extintos videoclubes que a las franquicias de Insidious y The Conjuring—, pero eso no significa que Malignant sea mala. Más bien es porque se sale de la fórmula que el mismo Wan ha utilizado en ocasiones anteriores, sobre todo en las dos primeras entregas de The Conjuring, igual que otros directores que se han encargado de las secuelas y spin-offs de este universo cinematográfico, y el público se ha familiarizado con ella, igual que lo ha hecho con las películas de Marvel.

 

Malignant es diferente. No solo a los anteriores trabajos de Wan, sino a casi todo el cine de terror comercial que hemos visto en lo que va de 2021. Se trata de una película inclasificable en la que Wan vuelve a sus orígenes y hace un recorrido por sus trabajos anteriores y el de otros grandes directores del género como Darío Argento, David Cronenberg y Takashi Miike.

El resultado es una mezcla de película serie B, giallo y gore ochentero con una trama algo confusa al principio que sin embargo no deja de asombrar al espectador con giros inesperados y situaciones cada vez más absurdas, un ritmo frenético y secuencias alucinantes de acción y violencia extrema.

Si se ha señalado a James Wan como uno de los principales responsables de este cine de terror genérico que los fans más hardcore aborrecen, también hay que reconocer, además de su gran legado, que Malignant es una película fuera de lo convencional y un recordatorio de que no todo son jumpscares y casas embrujadas: están el terror psicológico y la claustrofobia de The Lodge; el terror racial de His House y Candyman; el terror lovecraftiano de Color out of Space; el terror religioso de Saint Maud; la nostalgia del slasher ochentero de Fear Street; la fantasía oscura de The Green Knight y una larga lista de películas y subgéneros que no veremos nunca en las pantallas de las grandes cadenas de cine ni en el catálogo de las plataformas de streaming. Aprovechemos: Malignant estará poco tiempo en cartelera pero se quedará en HBO Max.

Autor
Escritor y amante de las causas perdidas. Pero no es la razón por la que estoy aquí. Simplemente vine a pasármela bien.