Mejor mira esto: In the Mood for Love | moderbord

Mejor mira esto: In the Mood for Love

El cineasta hongkonés Wong Kar-wai consolidó su reputación internacional con el premio a Mejor director en Cannes por Happy Together, en 1997.

Imágenes cortesía de MUBI

Mejor mira esto es una serie de textos quincenales dedicados a recomendar películas fuera de las tendencias y los algoritmos. Esta semana es el turno de In the Mood for Love, de Wong Kar-wai, una de las más bellas películas sobre el (des)amor, restaurada para su 20 aniversario.

En la primera entrega de esta serie de textos, mencioné Martin Scorsese y su arremetida contra las plataformas de streaming, las limitaciones de sus algoritmos de recomendaciones y la resultante degradación del cine a calidad de “contenido”, esa ambigua categoría donde también caben otras montañas de efímera mundanidad audiovisual como los TikToks y la mayoría de lo que se sube cada segundo a YouTube. Inevitablemente, esto nos condujo a sus críticas previas a lo que él llamó películas de “parque de diversiones”: las de superhéroes.

Esto, claro, viene a propósito del inescapable monumento al capricho de un fandom tóxico (con afortunadas excepciones) que Warner Bros. estrenó la pasada semana, su apuesta para atraer suscriptores a HBO Max, al menos en los mercados donde la plataforma ya está disponible. El hecho, que acaparó prácticamente todos los medios especializados a nivel mundial, fue tildado como el acontecimiento cinematográfico del año (e incluso como algo sin precedentes, en algunos casos hiperbólicos e imprudentes).

Y vamos, cada quién es libre de gastarse 300 pesitos por rentar la versión larga de una película que ya vimos –y que de todas formas estará incluida con la suscripción de HBO Max en junio–. Sin embargo, para quienes prefieran medirse más con sus bolsillos, o bien, para quienes gusten de historias más humanas que superhumanas, el acontecimiento cinematográfico de la semana viene de Hong Kong y se estrenó hace 20 años, motivo por el que la plataforma MUBI lanzó su versión restaurada el pasado 19 de marzo. Se titula Deseando amar, aunque es más conocida por su título internacional, In the Mood for Love.

In the Mood for Love: ¿de qué va?

Estrenada en el Festival de Cine de Cannes en el año 2000, se trata del séptimo largometraje del cineasta hongkonés Wong Kar-wai, quien ya había consolidado su reputación internacional con el premio a Mejor director en Cannes por Happy Together, en 1997. Eventualmente también dirigiría la película de artes marciales El gran maestro (The Grandmaster), e incluso dio un breve salto a Hollywood con Noches púrpuras (My Blueberry Nights). Sin embargo, In the Mood for Love se ha mantenido como su película más famosa a la fecha. 

La trama se sitúa en 1962, al inicio de una década de profundas transformaciones sociopolíticas para China (con la Revolución Cultural de 1966) y para Asia en general (con la Guerra de Vietnam, que vio su cúspide en la segunda mitad de la década). En un mismo día, dos parejas se mudan a departamentos contiguos en el mismo edificio: en uno, el periodista Chow Mo-wan (Tony Leung) y su esposa; en otro, la secretaria Su Li-shen (Maggie Cheung) y su marido. Sin embargo, ambos pronto entablan amistad por la sospecha de que sus respectivas parejas los engañan con el cónyuge del otro, aunque esta amistad no tarda en aflorar en algo más.

Leído por sí solo, el argumento de In the Mood for Love parecería propio del melodrama romántico más común y básico, como tantos que se han estrenado, se estrenan y se seguirán estrenando cada año. Sin embargo, Wong Kar-wai no lleva la película por el camino de la posibilidad romántica como la resolución deseada. Aquí, con los protagonistas acorralados por los valores confucianos conservadores, esa posibilidad se vuelve un dilema moral. “No seremos como ellos”, se reafirman estoicamente Chow y Su, cuyos encuentros furtivos no son para consumar nada, sino para recrear el inicio del romance entre sus parejas, como si fuera una escena del crimen, para encontrarle algo de sentido.

No es casual que los personajes transiten en departamentos pequeñísimos, callejones estrechos, oficinas apretujadas y reducidos cuartos de hotel: esa opresión moral se traduce al espacio físico. Algo similar sucede con sus lazos conyugales: son fríos, distantes, rotos, así que los susodichos sólo se hacen presentes como voces sin cuerpo, caras que jamás vemos.

Sin embargo, el director dota a la película con la textura de los recuerdos gracias al trabajo de cámara. Ésta rara vez se acerca a los rostros de sus protagonistas, mismos que nunca desbordan las emociones que llevan dentro –la antítesis de los manipuladores close-ups con llanto y besos, piedra angular del melodrama romántico–. La cámara sigue a los personajes desde lejos, a través de una ventana o al otro lado de algún umbral, reja o cortina de baño. Son siempre distantes e impalpables, cada vez más borrosos, como las memorias de una época que cada día queda más atrás. Todo por un estoicismo autoimpuesto como respuesta a la presión del famoso “¿qué dirán?” que niega la posibilidad del amor.

Quizás, quizás, quizás” canta la banda sonora de esta película hongkonesa, pero no en voz de ningún intérprete hispano, sino del jazzista estadounidense Nat King Cole. Esta dislocación cultural augura el destino amoroso de la pareja protagónica: condenado a no ser más que un punto en el pasado, igual que la cultura que lo enmarca y que ya sólo se siente como algo ajeno a ellos mismos. Nada más que un secreto en una ruina.

In the Mood for Love está disponible para ver en MUBI desde el 19 de marzo de 2021.

Lee también: Mejor mira esto 2: El archivo.

Autor
Este no es el droide que estás buscando. Editor de Filmelier.com y crítico de cine publicado por Empire, Revista Encuadres y el Festival de Cine de Los Cabos, entre otros.