WandaVision: la tenía, era suya y... ¿la dejó ir? | moderbord

WandaVision: la tenía, era suya y... ¿la dejó ir?

Tenemos el corazón roto: sólo habrá una temporada de WandaVision

Terminó WandaVision. Terminó y el capítulo final me dejó un sabor agridulce. Por supuesto, no todo es malo, pero definitivamente no fue lo que esperaba: se cayó en lugares comunes, no hubo sorpresas y las expectativas se llenaron a medias.

SPÓILER ALERT. A partir de aquí, el texto contiene pequeños spóilers sobre lo sucedido en el final de la serie.

Lo que comenzó como una propuesta fresca, diferente y con un sentimiento de mucha originalidad, terminó como una pieza más del exitoso MCU. Ese es el sabor de boca que me dejó WandaVision con su final de temporada.

¿Es malo? No. Finalmente, la serie protagonizada por Elizabeth Olsen y Paul Bettany cumple y con creces: un contenido emocionante, interesante, con un excelente reparto, la aparición de personajes inesperados y ese toque cómico que sólo Marvel ha conseguido ofrecer en películas de superhéroes.

¿Es espectacular? Tampoco. Sin embargo, la serie —que supuestamente quedará en una sola temporada— terminó convirtiéndose en lo que los fans del MCU han visto por muchos años, al pasar de aquel concepto fresco y en principio incomprendido a lo que el seguidor del universo está acostumbrado a ver: ejecutivos o altos mandos de agencias gubernamentales tratando de controlar superhéroes o traicionando, muchos vehículos antimotines, soldados y, finalmente, un personaje con superpoderes que termina saliéndose con la suya sin la más mínima consecuencia por sus actos. 

Lo cierto es que durante la mayoría de su temporada WandaVision fue un carrusel de emociones. Primero con la incertidumbre mezclada con la comicidad, al no entender a ciencia cierta qué es lo que en realidad pasaba en Westview. Después con algo de adrenalina y suspenso al comprender lo que sucedía y con la integración de más escenas de acción. También con mucha expectativa, que por cierto logró “tirar” la plataforma Disney+ en algunas regiones, al sorprender con homenajes realizados a algunas de las sitcoms más alabadas de la televisión —argumento que se explica innecesariamente en el capítulo 8— y que dejaron de aparecer en las últimas dos entregas.

Por supuesto, no todo fueron emociones positivas y también hay algunas decepciones. Para el autor de este texto, las dos más profundas son la explicación sobre quién es realmente el Pietro Maximoff que conocimos en la serie o la fórmula básica con la que se desenlaza el enfrentamiento entre Wanda y la villana Agatha Harkness.

Otro aspecto poco alentador del final de WandaVision fue la forma en que, usando su amplia sabiduría y ecuanimidad, Vision logra detener el frenético ataque de White Vision, del que no sabemos después qué sucedió.

Por otro lado, y como aspecto positivo, este final abre futuro a varios personajes: White Vision, Wanda —quien aparecerá en Doctor Strange in the Multiverse of Madness  y, por supuesto, la recién presentada Spectrum (Monica Rambeau) y deja claro que parte de los planes del MCU estará muy presente en las series, que a su vez estarán muy entrelazadas con las películas.

Muy destacable, sin duda, cómo una serie de este tipo logra que las emociones estén a flor de piel y sean como un carrito en montaña rusa. Como espectador, pasé del nervio a la risa y al nuedo en la garganta en sólo segundos. Además, por supuesto, del excelente trabajo de Olsen y Bettany, quienes durante la serie pasaron de una década a otra interpretando de manera convincente los roles de marido y mujer acorde a la época.

Mención honorífica a Mayes C. Rubeo, diseñadora mexicana encargada del vestuario, que no dejó ni un detalle al aire y cuyo trabajo también hemos podido ver en filmes como Apocalypto, Avatar, Thor: Ragnarok, Jojo Rabbit y World War Z.

Con solo una temporada, WandaVision pasará a la historia como la primera serie original del MCU creada para una plataforma digital cuya propuesta inicial fue atrevida, diferente, propositiva y fresca.

WandaVision se merece 8 de 10 Benjas.    

Autor
Periodista desde 2002. Fan de todo tipo de tecnología, los autos, la música, Star Wars, el cine y las series. Ya no trabajo, me divierto.