Adam McKay: 'Don't Look Up' o la extinción del sentido común  | moderbord

Adam McKay: 'Don't Look Up' o la extinción del sentido común 

Neil deGrasse Tyson ha dicho que la película de McKay es más un documental que una ficción

Todo el mundo está hablando de la nueva película de Adam McKay, Don't Look Up, estrenada recientemente en Netflix, y no es para menos, ya que la cinta, por más exagerada que parezca en su caracterización de una sociedad decadente, ridícula y polarizada donde todo está dividido en dos bandos, resulta más bien un retrato extremadamente realista y perturbador de los Estados Unidos, nuestros supuestos salvadores, que en la sátira de McKay lucen menos heróicos que en esos filmes de los 90 donde luchaban contra todo tipo de amenazas, incluido un asteroide masivo que un equipo de perforadores de plataformas petrolíferas logra partir a la mitad y salvar así al planeta, todo con el infaltable y melodramático sacrificio de Harry S. Stamper, interpretado por Bruce Willis (Armageddon, 1998).  

El resultado es tan realista que el astrofísico Neil deGrasse Tyson ha dicho que la película de McKay es más un documental que una ficción, y si hay alguien que sabe de lo que habla, no solo por su conocimiento científico, sino por su experiencia en los medios de comunicación, es él. 

Tyson señala a la cultura pop como un gran distractor de los temas verdaderamente importantes como las "terribles" advertencias de los científicos a las que una sociedad dividida no termina de prestar atención, lo cual resulta paradójico si se piensa que dicha cultura no puede entenderse hoy en día sin la gran cantidad de íconos provenientes del mundo de la ciencia. 

Las estrellas que participan en Don't Look Up también son parte de esa cultura, igual que Adam McKay, Netflix, el mismo Tyson y no pocos científicos. Ellos y su contraparte, los dirigentes políticos y los multimillonarios excéntricos; la sociedad o lo que quedó de ella después de la gestión de Donald Trump, incluso fuera de los Estados Unidos, es decir, casi todo el mundo, evidenciado en una comedia cuyo dardo envenenado da en el blanco pero falla en transmitir un mensaje que nos resulta incomprensible o inverosímil. 

Da igual si se trata de un enorme meteorito, del calentamiento global o de un apocalipsis zombi. Es más: hay quienes niegan la existencia del Covid-19, por lo que parece complicado que el filme de McKay tenga un efecto analgésico contra la enfermedad que el director diagnostica en su crítica social: "la desesperanza, el desapego por lo comunitario y la desigualdad de un sistema económico roto", además de la indiferencia de una clase política alienada y la ambición desmedida de ricos sin escrúpulos, aunque está la posibilidad, por remota que parezca, de reaccionar como lo hicieron los protagonistas Randall Mindy y Kate Dibiasky, quienes lucharon hasta el final por dar a conocer la verdad e intentaron de todo para espabilar a una sociedad adormecida. 

Don't Look Up es una película de Adam McKay, protagonizada por Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Cate Blanchett, Meryl Streep, Jonah Hill, Mark Rylance, Timothée Chalamet y Rob Morgan. Tiene una duración de 2 h 18 min y contiene lenguaje inapropiado, sexo, desnudos y consumo de drogas. 

Autor
Escritor y amante de las causas perdidas. Pero no es la razón por la que estoy aquí. Simplemente vine a pasármela bien.